lunes, 24 de febrero de 2014

Y siempre



Me desperté a dos horas de Madrid, mirando al río en la habitación de hotel más bonita que recuerdo. Contigo el tiempo no pasa. No recuerdan allí el sol que hoy lucía. Ese que nos deslumbraba en aquella terraza derritiendo el frío que trajo noviembre. Tampoco yo sabía lo que necesitaba aquel paseo, ni aquellas horas lejos respirando un aire que hasta ayer me ahogaba. Y tus palabras me hincharon como siempre para inquietar mi sueño, para calmar mi alma. Como siempre, tú.

sábado, 1 de febrero de 2014

Para mí





Tus prioridades han quedado claras. Ahora es el momento de establecer las mías.

jueves, 21 de noviembre de 2013

San Petersburgo



Es el momento de ser valiente.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Sé feliz





Era su enésimo portazo, como le dijo en la carta. No quería respuestas, discusiones, nada. Y, por primera vez, ella tampoco. Aquello que era más fuerte que los dos, aquello que cegaba su juicio y mataba su voluntad no iba a unirlos. Ya no. Así que quizá separarse siempre fue la única salida.Quizá esta vez era la definitiva, puede que sólo una más. Para él, ella era dolor, recuerdos, remordimientos. Para ella, él era pasión, instinto, pena. Toda la pena que siempre pensó que sería capaz de soportar. Si es que el amor, antes y después, puede ser todas esas cosas. Ella sólo quería un café. Él no quería besarla. Ninguno de los dos pudo nunca controlar eso. Y siempre fueron de extremos, de la sonrisa al llanto, del enfado al desenfreno, del silencio al beso. Esta vez, también. Él dijo adiós de nuevo, con la determinación que sólo existe lejos de ella. Ella sólo dijo: Sé feliz.

martes, 22 de octubre de 2013

Hoy




Para ti. Para los dos

martes, 1 de octubre de 2013

No sé si me hizo caso




"Observó que la gente que escribía tenía cierta ventaja, que durante la guerra a ella le había salvado su imaginación. Dijo que el arte podía salvar la vida"

Si un árbol cae
-I.Núñez-

domingo, 8 de septiembre de 2013

Nuevo curso





No se trata (sólo) tanto de saber lo que queremos, como de saber lo que no. Estos días de descanso han venido en el momento adecuado. Para mí, septiembre es siempre el inicio. Y aunque signifique el final del verano me gusta porque es época de comienzos, de sensaciones, de ilusión y nuevos proyectos. Aunque ese proyecto seas tú mismo. Estos días de descanso me han permitido, sobre todo, pensar y también dejar de hacerlo. 

A partir de YA comienza mi nuevo curso. Y entre las metas y objetivos que me he apuntado en una de esas listas que amo hacer, hay uno por encima del resto: limpiar mi vida de todo lo malo, del ruido, de la gente tóxica o las actitudes dañinas, de los gestos feos, del silencio. Voy a buscar los detalles, los momentos de magia, las miradas, las coincidencias, las conversaciones, el valor de un café y, sobre todo, voy a seguir un instinto que pocas veces me falla, que me dirige al equilibrio, a lo bueno. 

Hay cosas para las que uno no debería esforzarse. Y yo ya me he esforzado mucho. Tengo muy claro mi objetivo este nuevo curso.