sábado, 2 de mayo de 2009

La segunda oportunidad


De verdad que creo que me pasan estas cosas porque si no, mi vida sería mucho más aburrida... aunque eso me cueste disgustos y replantearme las cosas constantemente.

Vi esta foto de Jack Bradley hace unos días y aún sigo pensando en ella. Este niño, sordomudo de nacimiento, puso esta carita cuando, al conectarle un audífono al oído, escuchó un sonido por primera vez. Es sorprendente, nuevo y desconocido y se nota en su expresión.
Bueno, pues más o menos esta cara se me debió quedar a mi el jueves esperando recibir otra mala contestanción, cuando me enteré de que volvía a Trier dos años después. Desde entonces sonrío cada vez que me acuerdo y soy muy feliz. Las segundas oportunidades existen. Y vuelvo a sentir (aunque creo que nunca dejé de pensarlo) que, al final, las cosas siempre salen bien.

2 comentarios:

Miri dijo...

La verdad es que la sensación que produce una gran noticia cuando vas con la idea de que no va a haberla es...espectacular!
Las cosas inesperadas son las que más nos llenan, por eso de q damos por hecho que no van a pasar!
Por cierto, la foto una pasada!

Jose dijo...

Me quedo con tu última reflexión: "Al final, las cosas siempre salen bien". Ante eso, poco o nada que añadir. Me alegro un montón!!! =)